sábado, 18 de febrero de 2012

Hoy y días atrás me siento extraña, y aquí me escondo, sintiéndome la persona más huraña del mundo. La más rara y lo peor es que, no sé por qué.
No sé qué pasa, qué es lo que está pasando, que va a pasar. Todo se tambalea, y cuando digo todo, es todo.
Ya no cuento con nadie que me pregunte porque de verdad le interese mi estado de ánimo, es sólo rutina, sólo por tener algo que decir, sólo porque es lo normal y ya está, y no hay que buscarle tres pies al gato, cuentan, pero lo sueles hacer.
Y quizás es porque estoy creciendo, y porque voy a mi ritmo y algo al margen de casa, pero a veces, muchas, echo de menos a mamá y sus: 'Recoge eso', 'A comeeeeer'. O un sábado por la mañana (aunque podría ser mortal) sus: 'Vaaaamos a levantarse!
No estoy segura de que la amistad exista.
Existen la complicidad, el cariño y todo eso, pero cada vez más, me parece que todo es finito, y me da pena, porque creí que no todo lo era.
En cuanto a lo de más, no sé que hacer con mi vida, no saco en claro ni una pequeña porción de la mitad de lo que me reconcome el alma, pero bueno, dicen que, al mal tiempo buena cara, pero... no me gusta el mal tiempo, así que supongo que estaré así hasta que venga un rayo de sol, por enano que sea, y me anime un poco
El resto supongo que lo resumo con un... 'Pasará lo que tenga que pasar' ?, no, creo que no es la mejor definición. Espero ser fuerte porque últimamente lo necesito.
Hasta aquí mi delirio de un sábado noche en casa sin nadie con quien hablar